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Bienvenidos.

Bievenidos a esta unidad de la VII Brigada de Pelotones de Requisa y Liquidación. Su misión, única, practicamente inabarcable y casi imposible: restaurar el mundo humano hasta su óptimo sin afrentar el entorno. Buena suerte.

Comida plástica recalentada.

El lugar estaba decorado de bombillas con papel tulipan marrón y grafía sinítica, se comía con palillos sobre tejas de pizarra, había música dulce y tenue salida     de un saz árabe y una flalta de pan. El simulacro de estar en otro lugar, por lo geberal lejano, sin abandonar el propio era un condimento mas a un alimento de calidad media y precio hinchado. Aquel era uno de los muchos sitios ideados para garanjease un trocito de distinción, por lo demas cada vez mas común, en el crecientemente infinito mercado de los distingos y sus rudimentos simbólicos aparejados. El aspecto nutritivo, la satisfacción del gusto o la interacción social del acto de comer y su complejo peso cultural quedaban en meras carabinas en aquel banquete, donde todos alimentan la función rentable en lugar de sus lánguidos cuerpos, extremo que pasa a ser un acto accidental. Si los desabrigáramos con unas gafas especiales para acceder su intimidad, veriamos cuerpos expuestos a ultraprocesados la mayoría de ...

El gato de Estado.

Se decía fundador de un Estado de Revés, con su desequilibrio de debilidades, matrimonio a tres mal avenido entre Gabinete del Pensamiento, Tribunal de la Conducta y Parlamento del Estómago Agradecido, a cada cual institución mas cochambrosa; bien es cierto que las tres trabajaban con honestidad y realismo en dirigir el país a algún destino tal como Hoyo del sufrimiento, Valle de los Sueños Rotos o Planicie de Golpe de Suerte.  

Haiku social I: La extraordinaria fascinación.

La extraordinaria fascinacion que produce todo nombre celebre, que casi lo pertrecha en semi-dios, noble gravedad de su rostro, que nada en la inconsciencia de millones de ojos admirativos, corazones unidos por la reverencia sacrificial hacia ese ser superior, conmueve subinterior. Aunque solo haya sido un estúpido y esmirriado heredero ricachón con suerte. Es un absoluto imbecil, conjunto de error supino, alarmante congreso de vacuidad, prodigio de la estupidez, paja trillada en media docena de cosechas, millones de contemplaciones hechas bajo un mismo prisma erróneo.

Tratantes de publicidad y masas distraídas: de la urgente necesidad de instruir en oratoria básica a una ciudadanía idiota.

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Alejandro Martínez Ruiz. Cada vez que salta alguna noticia retorcible, ellos están ahí, esperando en la oscuridad tras la esquina, listos para saltar sobre su presa como hienas y cadáveres a la intemperie. Son una peste adherida a las nuevas lógicas mercantiles, nuevos modos de hacer dinero, vendiendo un contenido sin contexto donde el contenido no importa si no solo su eficacia retórica para capturar la atención de ilusos, y que terceros la compren para introducir publicidad. No hay creador de contenido que no sea tratante de publicidad. En esta circunstancia la captura de la atención de cierta audiencia requiere de explotar sus debilidades antrópicas y sus sesgos cognitivos. Muchos de ellos sin defensa solvente porque su educación no les dotó de un mínimo de contacto con el debate, la retórica, la lógica y la dialéctica. Con los modos válidos a la hora de argüir y, sobre todo, con las formas infames de hacerlo y como detectarlas. Ahora se comen y cometen una falsa generalización y un...

El consentimiento al desnudo: contratos, instituciones y voluntades.

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    Alejandro Martínez Ruiz.   Un contrato es una figura jurídica que parte de la abstracción de las condiciones de vida, las relaciones de producción y de propiedad, y la distribución del excedente entre clases dentro de una sociedad; de ahí que solo importen las obligaciones de las partes, las cosa sobre las que recaigan y lo más importante: que las partes consientan libremente en obligarse sin la interferencia de causas nocivas provenientes de otra agencialidad humana exterior [1] . El resto, como se suele decir, no está en el mundo. Supongamos un migrante, desnudo en términos de formación cualificada y demandada en el mercado de trabajo justo en ese momento; alguien sin red contactos, afiliaciones a grupos de presión o amistades con capacidad de cabildeo; alguien sin ningún tipo de propiedad con la que defenderse de rentistas en el exterior hostil, más allá de un puñado de billetes para pagar la comida y el techo esa noche; alguien preso de la barrera idio...